Sevilla 20 mayo 2026
Éxito absoluto en Sevilla en la presentación del libro que destapa el entramado de las inmatriculaciones de la Iglesia
El acto, organizado por colectivos patrimonialistas y laicos, completó el aforo de la Casa de la Provincia.
Los autores Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno, junto al periodista Ezequiel Martínez, desgranaron el expolio de bienes públicos bajo el amparo de una legislación inconstitucional.
SEVILLA – 21 de mayo de mayo de 2026 | El interés por conocer la magnitud del expolio patrimonial en nuestro país es incontestable. Así quedó demostrado ayer, 20 de mayo, en la Casa de la Provincia de Sevilla, donde se colgó el cartel de «aforo completo» para la presentación del libro “El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia”, escrito por los autores Antonio Manuel Rodríguez Ramos y Aristóteles Moreno Villafaina.
El evento, que despertó una gran expectación entre la ciudadanía sevillana, estuvo organizado de forma conjunta por la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla, el Ateneo Republicano de Andalucía y Sevilla Laica. La presentación corrió a cargo del reconocido periodista Ezequiel Martínez Jiménez, quien introdujo una jornada marcada por el rigor histórico y jurídico.
Un entramado al descubierto: más allá de los templos
Tras la exposición inicial de la obra, se dio paso a un dinámico turno de preguntas en el que los autores pudieron explicar detalladamente el complejo entramado político y legal que ha permitido estas privatizaciones masivas.
Rodríguez y Moreno recordaron que este expolio no se limita únicamente al patrimonio religioso e histórico (como la Mezquita de Córdoba o la Giralda), sino que abarca un sinfín de bienes civiles y de uso común que han pasado a manos privadas:
Prados comunales y fincas rústicas.
Cementerios y plazas públicas.
Locales comerciales y viviendas.
«Estamos ante un atropello sin precedentes a los bienes que siempre pertenecieron al pueblo», se denunció durante el acto, visibilizando cómo propiedades de ayuntamientos y vecinos han sido registradas en secreto.
El origen: privilegios franquistas y la ampliación de Aznar
Durante el debate se analizó la raíz jurídica de esta situación, que se ampara en una normativa de la dictadura: el artículo 206 de la Ley Hipotecaria de 1946. Esta ley otorgó a la Iglesia católica el privilegio inaudito de actuar como si fuera una administración pública, y a los obispos la potestad de ejercer como notarios o fedatarios públicos, bastando su propia palabra para inscribir bienes a su nombre.
Este mecanismo se vio drásticamente potenciado en 1998 bajo el gobierno de José María Aznar, cuya reforma de la ley permitió que también se pudieran inmatricular los templos destinados al culto, desatando una oleada masiva de privatizaciones por todo el país.
Un clamor por la constitucionalidad
Tanto los autores como los colectivos organizadores coincidieron en señalar la manifiesta inconstitucionalidad de todo este proceso. Se destacó que este entramado vulnera flagrantemente el principio de igualdad y el artículo 16.3 de la Constitución Española, el cual establece con claridad que ninguna confesión tendrá carácter estatal, rompiendo así la neutralidad del Estado al otorgar un privilegio de tal calibre a una entidad privada como la Iglesia católica.
El acto concluyó con un llamamiento a la movilización ciudadana y a la exigencia política para revertir estas inmatriculaciones, devolviendo al dominio público lo que, por ley e historia, es de toda la sociedad.
